Huevos Fabergé

Huevos Fabergé

Un huevo de Fabergé es una pieza dentro del mundo de la joyería realizada por la firma Fabergé perteneciente al ruso Peter Carl Fabergé (30 de mayo de 1846 – 24 de septiembre 1920).

La enorme fama de este joyero nacido en San Petersburgo viene de un proyecto orfebreril de huevos, de muchos huevos: 69 preciosas obras de arte consagradas en forma de huevo de Pascua. Su producción se extendió a lo largo de 32 años, desde 1885 hasta 1917.

Carl Fabergé en un retrato

Carl Fabergé en un retrato

Este hombre, con sus grandísimas dotes tallando piedras preciosas, maleando los más nobles metales, diseñando las más caras y prohibitivas joyas en diversos estilos, desde Art Nouveau, pasando por el griego o por el renacentista y otros, era aclamado por todas las “grandes familias” europeas de la época, que no sabían en qué gastarse el dinero mientras la población de a pié malamente sobrevivía (como siempre ha pasado).

Huevo Fabergé y los zares

Muy pronto al bueno de Fabergé le llovieron los premios, los agasajos y las distinciones de todas las monarquías. En su país era un verdadero ídolo. Orfebre y joyero de la Corte Imperail Rusa. Medalla de oro en la Exposición Pansusa de 1882 y muchos otros. Su especialidad eran los huevos de Pascual de Oro esmaltados, suntuosos cálices, todo tipo de figuras animalescas, bomboneras y cualquier artefacto que pudiera servir para alegrar la vida de cualquier miembro de cualquier familia real.

Destaca, por la trascendencia que tuvo en el trabajo posterior de Fabergé, el huevo de Pascua que hizo para la fiesta de Pascual correspondiente al año 1885. Fue una petición del zar Alejandro III. Este rey quería hacer un exclusivísimo regalo a su mujer, la zarina María. El huevo contenía todo lo que una reina más puede desear: cáscaras de huevo hechas en platino, sorpresas de oro dentro del huevo… La mujer, extasiada ante tanta belleza pidió a su marido que el joyero realizase un huevo nuevo para cada Pascua.

Durante once años seguidos, el orfebre de San Petersburgo puntualmente hizo entrega de tales ostentosos regalos a la zarina. La muerte del zar no significó el cese de los pedidos. El hijo de Alejandro III se convirtió en nuevo zar, Nicolás II el número de huevos por año se dobló: uno para la ex zarina y otro para la nueva zarina, Alix de Hesse. Y fue así durente años y años… hasta llegarse a la friolera de 57 huevos, todos ellos con una sorpresa, como la de los kinder, pero estos a lo bestia.

El zar Nicolás II y su familia: los últimos zares en disfrutar de los magníficos huevos de Fabergé

El zar Nicolás II y su familia: los últimos zares en disfrutar de los magníficos huevos de Fabergé

Toda esta historia terminó de forma drástica cuando los zares, de la noche a la mañana y de forma inesperada, se vieron obligados a dejar sus quehaceres.

Desde entonces hasta la fecha de hoy han ido saliendo a la luz huevos que se creían perdidos. El último en aparecer (ocho de ellos se hallan aún en paradero desconocido) es el perteneciente a la fantástica familia de banqueros Rothschild.

Dónde ver huevos Fabergé en Moscú

Algunos de los huevos de Fabergé que se pueden ver el Museo de la Armería del Kremlin

Algunos de los huevos de Fabergé que se pueden ver el Museo de la Armería del Kremlin

Los moscovitas tienen mucha suerte porque es en uno de sus muchos museos, en concreto en el Museo de la Armería del Kremlin en donde se puede disfrutar de la más grande colección de estos trabajos de Fabergé del mundo. Es muy llamativo el huevo llamado “Exprés Transiberiano”. Junto a él se hallan otros como “El Reloj”,  “Kremlin de Moscú” o el “El Huevo Barco”.

 

Sólo me queda decirte que puedes darte una vuelta virtual por este museo y también sacarte unas entradas para ve una de las colecciones de joyas más grandes del mundo. Te dejo la dirección web. No te asustes. Está en ruso pero puedes elegir otras opciones de idiomas fácilmete (chino o inglés, je, je).

http://www.kreml.ru/visit-to-kremlin/what-to-see/oruzheynaya-palata-zaly/