Historia de Rusia

La historia de Rusia es reciente si la comparamos con la de otros lugares. Ésta da comienzo cuando el pueblo de los eslavos orientales se asientan en la parte occidental de lo que hoy es la actual Rusia. Vamos a intentar exponer los principales hitos históricos de la nación más grande y rica de la actualidad.

En el siglo II hay asentamientos estables de tribus y pueblos que con el tiempo se van a convertir en lo que hoy son los rusos, los bielorrusos y los ucranianos.

Oleg de Nóvgorod o de Kiev

Oleg de Nóvgorod o de Kiev, fundador de la Rus de Kiev

A finales del S. IX,  Oleg de Nóvgorod, príncipe de los varangios (un pueblo vikingo sueco) y sus gentes, se unieron con el Reino de Kiev, fundandose así, y por primera vez, el estado eslavo del este por primera vez, conocido como la Rus de Kiev.

Durante unos dos siglos este reino fue próspero, pero terminó perdiendo su fuerza y sucumbiendo al Imperio Mongón, por lo que el testigo eslavo principal recayó en el Principado de Moscú. Desde el S. XIII hasta el S. XVIII este principado, mejor dicho, este zarato, tendrá numerosos días de gloria y de progresivo ensanchamiento de sus terrirorios, extendiéndose desde la actual Polonia hasta el lado opuesto de la Tierra, el Océano Pacífico.

Estamos ya de lleno en la etapa de los zares rusos. Son 500 años durante los cuales la expansión de Rusia es enorme. Destaca el desarrollo de Moscú durante los primeros cien años de esta época. En los siguientes 100 años posteriores, destaca la figura del rey Iván III, también conocido como Iván el Grande, gran conquistador de tierras para el Gran Imperio Ruso.

Tras este rey, llega el turno de Iván IV, comunmente llamado Iván el Terrible. Él es el primer Zar de

Iván el Terrible

Iván el Terrible, el primer zar ruso

Rusia. Gobernó el país con mano dura, la misma mano con la que batió a sus enemigos en el campo de batalla. Durante la parte final de su reinado, Moscú vivió alguna de sus peores épocas, al ser conquistada por los tártaros de Crimea, quedando sometidos más de 100000 habitantes moscovitas al yugo del ejército conquistador.

Tras este regente, a la Rusia Zarista ya le llegan momentos más bajos. Existe una sensación de vacío en el poder, lo que hace que aparezcan guerras civiles, lo que causa un debilitamiento y pueblos occidentales recuperan sus antiguas posesiones. Estos problemas de disputas internas van unidos a varios veranos muy fríos y por ellos pérdidas de cosechas consecutivas que sumen a la población en enfermedades y una gran tasa de mortandad. Este periodo, conocido como “periodo tumultuoso”, durará a lo largo de todo el S. XVI. Sin embargo, con la llegada del S. XVII Rusia va empezar un nuevo periodo de esplendor.

El S. XVII y los dos siglos siguientes, serán la época del reinado de la dinastía de los Romanov. Fue una época de luces y sombras para la historia de Rusia. Durante toda esta época, las tierras rusas se extendieron sin igual, convirtiéndose el país en una grandísima potencia en todos los sentidos. Los estadistas rusos siempre estuvieron preocupados por el patente retraso ruso frente a otros países y trataron de poner remedio a ello de diversas formas. Las necesidades de dinero estatales eran desorbitadas y por ello las medidas que se tomaron para la obtención de ingresos fueron del mismo calibre. Los campesinos perdieron completamente la libertad. Eran literalmente esclavos de los terratenientes. Así mismo, en las ciudades, comerciantes, artesanos y en general toda la clase media fue axfisiada por impuestos.

Aspecto del Moscú en el S. XVII

Aspecto de Moscú en otoño. Cuadro de Andréi Ryábushkin, “Moscú en fiestas” S. XVII

Estamos en el S. XVIII y XIX. Los estallidos del campesinado son constantes. La ley que permite y fomenta la esclavitud crea una brecha insalvable entre Rusia y el resto de Europa y ello no va a generar más que problemas a una aristocracia que se ha descolgado de la modernidad que corren por otras tierras más al sur. A Pedro el Grande le sucede Catalina II, también conocida como Catalina la Grande, una verdadera dama de hierro, un personaje clave en la historia de Rusia.

Amplía información sobre Catalina II de Rusia

Son numerosas las guerras, de las que se sale de forma airosa, como la guerra contra los otómanos. Tras Catalina llega el reinado de Alejandro I, que pelea contra Napoleón también de forma exitosa.

Batalla de Borodinó

Batalla de Borodinó. La más sangrienta batalla en la que se vió envuelto Napoleón (30000 bajas francesas y 44000 bajas rusas)

Llegamos por fin a los tiempos de Alejandro II. El hecho más destacado de la época es la abolición de la servidumbre de los campesinos, o más claramente dicho, la abolición de la esclavitud en Rusia.

Ya el el S. XIX, estamos dentro de la revolución industrial. Es la época en toda Europa de los movimientos sociales, de las ideas emancipadoras de los trabajadores. Rusia, con una población campesina aplastada constantemente de forma histórica, no se va a quedar atrás. La conciencia social de miles de trabajadores es un polvorín que puede estallar en cualquier momento de las manos de líderes sedientos de un cambio de poder. Los sucesivos zares saben esto muy bien y el peligro que corren, por lo que tratan de realizarse varias reformas sociales que alivien el malestar de las clases bajas. Llega el reinado de Nicolás II, Rusia entra en la contienda de la Primera Guerra Mundial y el hambre y la desesperanza del pueblo causas lo que desde hace tanto tiempo se venía esperando: un tremendo estallido social conocido como “La Revolución Rusa”.

Son estos momentos de cambios frenéticos y estalla una guerra civil. Al final de este periodo, en el año 1922, se dan las circunstancias para que la estabilidad llegue y es cuando entra en marcha el nacimiento de una nueva era. Es el tiempo de la Unión Soviética. Una nueva ideología, la del “todo para el pueblo”, se instaura sobre el territorio del gran imperio de los zares. Desde el año 22 hasta el año 91 del siglo XX pervivirá esta visión y modo de funcionar, para acabar drásticamente con la Perestroika.

Desde los primeros años de la Unión Soviética, el Partido Comunista de la Unión Soviética controló el aparato ideológico del sistema.

Caricatura de Lenin

Caricatura de Lenin, expulsando del mundo a
religiosos, reyes y capitalistas. Año 1920

La Rusia Comunista tuvo varias épocas, marcadas fuertemente por la Segunda Guerra Mundial, el fortísimo y despiadado mandato de Stalin, la guerra fría con Estados Unidos y la parte final, la del desmantelamiento de todo el sistema. Esta vasto estado se dividió en cuatro repúblicas. En cada fábrica, en cada pueblo, en cada ciudad se encontraban los “sóviets” que controlaban y reportaban el funcionamiento del sistema desde abajo. La siguiente escala de poder era la del “Congreso de los Sóviets de la Unión Soviética”. Por encima de este estamento se encontraba el Partido Comunista de la Unión Soviética y por último, por encima de todas las capas de control se hallaba el Politburó.

El centro de la maquinaria del estado se fundamentó en la ciudad de Moscú, recuperando así el emplazamiento moscovita la relevancia que había tenido en el pasado pre-zarista.

Los primeros años de este nuevo periodo vieron grandes cambios en la sociedad rusa. Destaca el papel de las mujeres soviéticas. En todos los aspectos de la vida fue equiparada al hombre. El interés del Partido Comunista en convertir el potencial de las mujeres en fuerza de trabajo y mano de obra hizo que se modificaran leyes para favorecer la emancipación de la mujer. Así, el aborto era legal y el trámite del divorcio no necesitaba de la intervención de un juez.

Tras el periodo de Lenín, le corresponde tomar el poder a Stalin. Con este hombre se va a producir el mayor crecimiento económico e industrial que jamás ningún otro país haya visto en su historia. En 10 años, desde 1929 hasta 1939, Rusia pasó de la nada a ser una super potencia industrial, lo que a la postre le serviría para resistir el cercano embite de los nazis en la segunda guerra mundial que estaba a punto de estallar. La colectivización salvaje y la represión total, peor aún que el los tiempos más duros de los zares fue la causa de este milagro.

Llega la II Guerra Mundial. Rusia sufre la pérdida de más millones de vidas humanas que nadie. En su territorio se viven las más sangrientas batallas, como en Staingrado y asedios sin fin, como el de San Petersburgo. Al final, los soviéticos se hacen con la victoria, juntos con los aliados occidentales.

Victoria en Stalingrado

Tras la guerra siguen tiempos de férreo control a la población. Miles de Gulags están activos por todo el país. La muerte de Stalin trae una cierta relajación a la represión. Durante la década de los 60 y 70 se viven tiempos de bondad y calma, con la sombra siempre de la Guerra Fría con Estados Unidos. Los años 80 y 90 van a ser tiempos de una creciente crisis económica que van a desencadenar el final de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas en el año 1991.

Y hasta aquí llegamos, amigos. Por supuesto que la parte cercana de la historia rusa merecerá la extensión de este artículo en los próximos días.