Estepa rusa

 




estepa rusa

La estepa rusa, o степь, como la denominan los rusos, es una importante zona geográfica del país que ocupa una extensa banda de la mitad sur a lo largo de miles de kilómetros. También es conocida por el nombre de “estepa póntica”.

Geográficamente se sitúa una parte en la zona europea de Rusia y la más allá al este de los montes Urales.

 

Flora de la estepa rusa

 

Esta eco-región se caracteriza por la ausencia de árboles, por las enormes llanuras herbáceas, la mayoría de tipo xerófilas, muy resistentes a la ausencia de lluvias, de raíz profunda que casi no tienen fin. Una zona típica esteparia es la situada entre el mar Negro y el mar Caspio.

Los pastizales son muy abundantes, es como una especie de sabana pero con la salvedad de ser sumamente gélida en invierno y por lo tanto con una flora y fauna muy diferente.

Es este el hábitat en el que han morado a lo largo de la historia pueblos nómadas, los cuales, de forma puntual, han invadido regiones situadas tanto al este como al oeste del emplazamiento del cual estamos hablado.

Se piensa que es el escenario en el que, por primera vez, el ser humano ha sido capaz de domesticar caballos.

Son varias las viejas culturas asociadas a las estepas rusas, por ejemplo, la cultura lineal alfarera, 5500-4500 a. C., Cucuteni-Trypillian 5300-2600 a. C., o Khvalynsk 5000-3500 a. C.

A parte de este hito, puede que sea el lugar en donde germinó el idioma que nos es común a tantos millones de hablantes: el idioma proto-indoeuropeo.

 

Fauna de la estepa

 




Las manadas de hervíboros son abundantes, por ejemplo la de caballos. Las aves corredoras y los roedores también tienen mucha presencia en estos terrenos.

En general podemos decir que los animales esteparios son bastente similares a los que habitan las zonas desérticas. Estamos hablando de una zona de escasas precipitaciones y ello implica similares nichos ecológicos.

En las estepas rusas tenemos animales muy activos durante el verano, sobre todo durante las horas de penumbra. Son muy fuertes ante la sequía pertinaz. La mayoría poseen vista aguda y pueden correr rápido. Este es el caso de los roedores. Existe mucha variedad: marmotas, ardillas, ratas, topos, ratonones. Las madrigueras que construyen son complejas.

En cuanto a las aves, su actividad se centra más en invierno. El águila de la estepa, el cernícalo estepario, la alondra son algunos de sus mejores exponente.

Reptiles e insectos también hay, pero su actividad desaparece por completo durante el largo y frío invierno.

 

El clima

 

El clima en la estepa presenta un fuerte contraste entre el verano y e invierno. Los meses de estío son calurosos y secos mientras que los meses invernales se presentan secos y muy gélidos.

A pesar de la aparente crudeza de sus temperaturas, lo cierto es que estamos hablando de buenos asentamientos para el hombre, mucho más propicios que las tierras que se encuentran más al norte. La agricultura en ellas es posible y las condiciones de humedad favorables. Por otro lado, las horas de luz solar son bastante elevadas en contraste con la mayoría de tierras rusas en donde persisten los hilos durante medio año y durante la otra mitad todo está abnegado de agua, debido al deshielo.

Hay un aspecto algo negativo de la estepa rusa. Se trata de la variabilidad de las precipitaciones. Muchas veces se han presentado largas sequías, con un fuerte impacto para el rendimiento de las cosechas.

 

Ciudades de Rusia en la estepa

 




Volgogrado, Sarátov, Samara, Oremburgo son algunas de las ciudades que se hallan en medio de estas vastas llanuras estepeñas. Casi todos los centros urbanos pertenecientes a este tipo paisajístico están regados por grandes ríos. Su agua crea fértiles y verdes tierras incluso en verano, en marcado contraste con la sequedad estival de zonas que no cuentan con el suministro hídrico regular.

Tomemos a Volgogrado como referencia.

 

volgogrado con estatua de lenin

 

Tal vez no te suena de nada esta ciudad que tiene un tamaño similar a Valencia, pero seguro que si te digo que se trata de Stalingrado que me dirás ¡Claro, hombre!.

Sí, tuvo aquí lugar la cruenta y decisiva batalla entre rusos y nazis durante la Segunda Guerra Mundial. De no ser por la resistencia innata de estas gentes, la Historia puede que no se hubiera escrito de un modo tan feliz, con la victoria de los aliados sobre el Tercer Reich.

Esta es la típica ciudad de estepa rusa, con un clima rudo y de enormes contrastes. La diferencia de temperaturas entre las más bajas y las más altas es de más de 80 grados. Desde luego, con semejante amplitud térmica no me gustaría tener que dejar mi coche a la intemperie. Existe una época de falta de lluvias durante el verano, en concreto en agosto. Además hay altísimas temperaturas en julio y agosto, en donde no es raro superar los 40 grados a la sombra. Vamos, que nada que envidiar al Valle del Guadalquivir.

Sin embargo, esta situación de sofoco y de tener que darle al abanico, si es que lo hubiera, es totalmente efímero. Sólo durante dos meses no hay temperaturas negativas. Pronto llega el otoño. Lo hace de forma abrupta, con nevadas y temperaturas negativas constantes y así hasta el final de la primavera.